
De ser un alimento conocido principalmente en el Asia, el tofu pasó a la popularidad mundial gracias al entusiasmo saludable de vegetarianos y veganos que encontraron en este queso de soja el mejor reemplazo a su “peor enemigo“: la carne.
A pesar de que su sabor es casi inexistente y su apariencia de lo menos apetitosa en su estado natural, el tofu esconde en su blanca y pulposa carne una riqueza extraordinaria de nutrientes como calcio, hierro, magnesio, potasio, aminoácidos, vitaminas A, B, E y K.
Pero además de su alto valor nutritivo, el tofu es muy apreciado, sobre todo en la dieta budista, por su fácil digestión, por lo que cualquiera -desde niños a adultos- pueden comerlo y aprovechar bastante de sus proteínas, ya que el organismo puede aprovechar casi un 65% de sus proteínas.
Aquí nueve formas deliciosas para incluir tofu en tu dieta diaria:
Referido: eHow