
Si cocinamos las arvejas o guisantes por mucho tiempo, además de perder sus nutrientes, también perderán sus sales minerales y sus vitaminas.
Los podemos consumir fríos en ensaladas o también en guisos, sopas o estofados, en estos casos, es conveniente ponerlos apenas apaguemos el fuego, así evitaremos la pérdida de sus proteínas.
Cocinarlos al vapor puede ser una de las mejores opciones para este alimento.
Si los vamos a cocinar en agua, podemos dar un toque distinto de sabor si le agregamos a la misma unas hojas de menta o de alguna otra hierba.
Luego de cocinados, hay que consumirlos a los pocos días porque pierden rápidamente sus nutrientes.
Nota. Recuerda no cocinarlos mucho tiempo, un simple y corto hervor será suficiente.