El pollo es una carne muy apreciada por la cantidad de nutrientes y proteínas que aporta. Y para que estos nutrientes y proteínas no se pierdan durante el proceso de congelamiento y descongelamiento, es importante que tengamos en cuenta estos sencillos consejos.

Pollo Congelado
- Para congelar el pollo, éste debe estar perfectamente limpio y seco. Eso quiere decir que lo debemos limpiar tanto por fuera como por dentro, y retirar la mayor cantidad de grasa posible.
- El pollo o carne de ave se puede congelar tanto entero como en porciones.
- Se debe envolver en papel de alumno, bolsa de plástico o bolsa de freezer, reforzar las puntas de las alas para que no se rompa el envoltorio.
- Si vamos a congelar piezas pequeñas, utilizaremos separadores individuales.
- No hay que congelar el pollo juntamente con las vísceras. Éstas últimas solo se conservan congeladas unos 2 o 3 meses.
- No congelar pollo relleno ya que el relleno no suele congelarse por completo, y puede ocasionar la presencia de bacterias perjudiciales para la salud.
- No congelar bajo ningún caso un pollo que ya ha sido congelado, a no ser que cambie su condición (crudo a cocido)
- Si vamos a congelar un pollo cocido, esperaremos que se enfríe para hacerlo. Si está preparado con salsa, pueden guardarse en recipientes plásticos herméticos.
- El pollo se puede congelar durante 1 año.
Como descongelar el pollo
Para descongelar el pollo, lo mejor es hacerlo en forma lenta y natural.
Para ello habrá que pasarlo a la heladera y dependiendo si es una pieza pequeña o una pieza entera, el tiempo de descongelamiento puede ir de un par de horas hasta 12 horas.
Es conveniente colocarlo sobre una rejilla y que esté dentro de una fuente, para que el jugo que despida no contamine otros alimentos y tampoco esté en contacto con el ave.
No se recomienda dejarlo descongelar a temperatura ambiente.
El descongelamiento en microondas es aconsejable para piezas mas bien pequeños, y no para un pollo entero, ya que el proceso se puede dar en forma despareja.