
Las manos son la parte de nuestro cuerpo que mas usamos. Son nuestras herramientas para hacer las tareas de todos lo días. Las exponemos al calor, al frío y a agentes perjudiciales para ellas, como detergentes, desinfectantes, antiguazas, etc.
Estos agentes provocan grietas y lastimaduras en manos poco cuidadas, que no solo las afean, sino que también pueden molestar a tal grado que nos dificultaría realizar hasta la tarea más sencilla, como lavarnos las manos.
Cuando nuestras manos ya se encuentran resecas y agrietadas, hay que actuar de inmediato. Con estos consejos podrás devolverle a tus manos su lozanía y suavidad original.
- En un recipiente coloca media taza de salvado en copos y agrega 500 cc de agua hirviendo. Deja reposar esta mezcla por 12 horas. Luego, procede a colar y añade 4 cucharadas de vinagre de manzana. Aplica esta loción todos los días y pronto notarás los cambios.
- Coloca agua templada dentro de un bol y agrega 4 cucharadas de salvado de vena y 1 de aceite de oliva o almendras. Introduce las manos en esta mezcla por unos 10 minutos y luego sécalas con cuidado con una toalla suave. Notarás una sensación muy agradable al retirarlas.
- Si tus manos se encuentran muy enrojecidas, lávalas con un jabón neutro y luego úntalas con una mezcla formada por una crema oleosa (aceitosa) y azúcar. Masajea suavemente y enjuaga con agua templada.
Si mantienes la piel de tus manos hidratadas evitarás estos problemas. Ten en cuenta que las manos son el espejo del alma.