
Al pulpo lo podemos conseguir fresco o congelado, con su carne firme y con un ligero olor a pescado.
Si lo compramos limpio y tiernizado, ya esta listo para preparar el platillo deseado, de lo contrario, debemos comenzar separando los tentáculos de la cabeza y dar vuelta la cavidad estomacal para retirar los intestinos. Luego, quitamos el pico y los ojos y lo pelamos. Es mas fácil si previamente lo blanqueamos por hervor durante unos 2 minutos.
Si lo vamos a freír o grillar, no es necesario pelarlo.