
Las varices son un problema que debemos controlar desde los primeros síntomas, aunque aún no se hayan hecho visibles.
Por eso debemos prestar vital importancia a los siguientes síntomas, que nos anuncian la presencia casi inequívoca de varices en las piernas.
- picazón
- latidos
- hormigueo
- dolor
- ardor
- pesadez
- cansancio
- calambres
- venas visibles y agrandadas
- hinchazón de pies y tobillos
- pequeñas heridas en la piel cercana al tobillo
Si notamos que uno o más de estos síntomas se hacen presentes en nuestras piernas a diario, es imprescindible acudir al médico, para que nos recomiende un tratamiento adecuado. Cuando antes las comencemos a tratar, menos consecuencia tendrán sobre nuestra salud.
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