
Ese pequeño y poderosamente oloroso bulbo posee una cantidad de propiedades beneficiosas para la salud que espero, hagan más de una persona reconsiderar su posición “anti-ajo“.
El ajo ayuda a prevenir enfermedades respiratorias (son comunes los remedios caseros que contiene ajo), eliminar parásitos, prevenir la hipertensión y mala circulación y reducir el colesterol LDL. Es diurético, expectorante y estimulante de las defensas. Y por su alto contenido de fósforo y azufre es excelente para los nervios.
Aquí algunos trucos y consejos para los ajos:
- Cómo elegirlos: busca los que tienen cabezas pequeñas y firmes, sin brotes y con cáscara seca. No elijas los huecos ni amarillentos porque significa que ya están pasados.
- Cómo conservarlos enteros: lo mejor es dejarlos en la trenza para que no se ablanden, y en lugar seco y ventilado para que no les salgan brotes. Asimismo, los ajos blancos duran menos tiempo que los de color, que pueden resistir hasta 1 año.
- Cómo conservarlos separados: si decides separar los dientes, ponlos sin pelar en un frasco de cristal con aceite, y mételos en la nevera. También se pueden conservar pelados por 2 meses, pero pierden su sabor.
- Para bajar su olor después de comer: come una manzana, chupa clavo de olor o cáscara de naranja, o bien mastica una hoja de menta o perejil. Evita tomar vino blanco, ya que refuerza el sabor del ajo.
- Para digerirlo mejor: corta el ajo en dos de forma longitudinal, y con la punta del cuchillo extrae su semilla.
Se aconseja comerlo crudo (picado o machacado), porque al cocinarlo pierde el 90% de sus propiedades.
Referidos: Alimentación Sana – Consumer Eroski